rotulos

Tienes un local y ahora ha llegado el instante de proceder a establecer tu imagen de marca, el sistema de rotulación que consiga distinguirlo del resto de contendientes y que logre que muchos sean los ciudadanos que se sientan atraídos por exactamente el mismo para concluir siendo tus clientes del servicio.

En el mercado has podido ver que hay muchas propuestas que podrías emplear. Sin embargo, tras examinarlas bien estimas que hay dos que pueden ser las más adecuadas: las banderolas lumínicas y los rotulos. No obstante, no sabes bien cuál seleccionar y por cuál decantarte y en eso te ayudaremos.

Rótulo lumínico
Nosotros te daremos toda la información que precises sobre uno y otro dispositivo para de esta forma tomar una solución terminante. Específicamente, te expondremos lo siguiente:
– El rótulo tiene unas dimensiones notables, graduables al tamaño de cualquier fachada, se puede personalizar al límite, dispone de un coste bastante económico y es resistente. Todo eso sin pasar por alto, evidentemente, que está dotado con una iluminación que le transforma en un perfecto sistema de publicidad permanente, las veinticuatro horas de los trescientos sesenta y cinco días del año.
– La banderola lumínica, por su lado, asimismo lleva iluminación a fin de que se pueda ver meridianamente tanto de día como de noche, tiene unas dimensiones más reducidas que el comentado rótulo y, de igual modo, asimismo es posible su personalización.

Lumínico con banderola
Sin embargo, las enormes diferencias entre los dos sistemas, que te realizamos y diseñamos con seriedad y compromiso son visibles:
– Los rotulos se ponen en el frontal de la fachada del negocio y se van a percibir esencialmente por los ciudadanos que vayan de frente al mismo.
– La pertinente banderola, por su lado, asimismo se pone en la fachada mas en un lateral y de forma vertical con lo que puede ser vista de forma perpendicular desde múltiples puntos de la calle en cuestión.

Partiendo de las peculiaridades de la calle donde se halle tu negocio, vas a deber decantarte por un rótulo o bien por una banderola lumínica, a fin de que de este modo sea lo más perceptible y atrayente posible. Sin embargo, si tu economía te lo deja ten presente que la mejor opción alternativa posible es proceder a instalar los dos, así, ya no va a haber absolutamente nadie que no vea tu local, que no mire cara al mismo.

Comienzos de los rótulos lumínicos
Para conocer los orígenes de los rótulos lumínicos debemos remontarnos hasta mediados del siglo pasado, temporada en la que los rótulos de neón tuvieron su máximo esplendor en Nueva York. Los rótulos de neón empezaron a verse por las calles cuando Georges Claude, al que llamaban el Edison francés, comercializó los primeros rótulos lumínicos de neón a la compañía Packard. Pudo explotar su fabricación hasta mil novecientos treinta y dos, data en la que acabó su patente y todas y cada una de las calles de la ciudad de Nueva York empezaron a llenarse de carteles y rótulos lumínicos fabricados con neón.

Restauración tras la Segunda Guerra Mundial
Los rótulos lumínicos de neón se hallaban en pleno auge y su desarrollo era más que palpable hasta la Segunda Guerra Mundial, que frenó dicho desarrollo, mas una vez finalizada se dieron fondos públicos a New York´s Egani Institute para recobrar la actividad y proseguir fabricando rótulos lumínicos.