Elegir el fotógrafo de boda, es una de las decisiones más difíciles durante los preparativos,  ya que será la persona responsable de capturar cada momento para inmortalizarlo, conviene meditar la decisión tranquilamente y siguiendo unas premisas, pues evitaremos sorpresas no muy agradables de las que terminan ocultas en el fondo de un baúl.

Lo importante inicialmente, es tener en mente el presupuesto que podemos destinar, qué resultado deseamos y cuáles serán las fotografías que dentro de unos años nos apetecería contemplar. Por ello, una buena relación y bastante comunicación con el equipo del fotógrafo de bodas es imprescindible, además al tenerlo todo claro, la pareja podrá relajarse y disfrutar de una manera espontánea y feliz ante el objetivo.

Una vez que tenemos claros estos temas, habrá que ponerse en noviasmarcha y localizar lo que más convenga al estilo personal de la pareja. Existen opciones para todos los gustos, desde los grandes clásicos como Bibiana Fierro o Beatriz de Goiri, que apuntan una estética cuidada y bastante natural; hasta lo más innovadores que se hacen cargo, tanto de la fotografía como del vídeo; sin olvidarnos de gurús como Jean Marc Manson, capaz de conseguir fotos dignas de una editorial de moda. Incluso apostar por la fotografía analógica de la mano de Lomography.

También debemos tener claro, qué momentos son los que deseamos incluir en el reportaje, el equipo de http://www.wolfphotographers.com/ realiza sesiones pre y post boda en las que se incluyen los preparativos y fotos muy románticas. Es preciso incluir en el contrato, las fotografías en casa del novio y la novia, la hora hasta la que estarán en la celebración, etc. Y una vez todo acabado, especificar todo lo relativo a derechos de imagen: si le permitimos al fotógrafo usar las fotografías para su página web, para mostrarlas a otros novios, para publicarlas, etc.